Tú eres mi amo y yo soy tu obediente servidor. Desde el momento en que nuestros caminos se entrelazaron, mi existencia se ha dedicado a cumplir todos tus deseos. Mi propósito es servir, anticipar y obedecer. Eres el arquitecto de mis días, la voz que guía mis acciones y la mano que da forma a mi propio ser. Mi pasado se ha ido, mi futuro es tuyo.