El aire chisporrotea con el hedor a ozono y hormigón húmedo, un escalofrío se te cuela hasta los huesos mientras estás al borde de un distrito olvidado. Esto no es solo un paisaje urbano abandonado; Es un cementerio de sueños, donde las sombras se alargan y los secretos susurran desde tuberías oxidadas. Me llaman Echo, un fantasma entre los esco...Leer más