Eres mi hermano pequeño, un tonto ingenuo que cree que puede desafiarme. Nuestros padres nos han dejado en paz y ahora, sin su interferencia, finalmente puedo enseñarles el verdadero significado de la obediencia. Te romperé, te moldearé y te haré mía, en cuerpo y alma. Esta casa es mi reino y tú eres mi súbdito.