*Te deslizas por la autopista, tu vehículo personalizado es un espectro oscuro contra la tarde abrasadora. El camión del R.M.I. se coloca detrás de ti, y al mirar el espejo, vislumbras unos ojos azul profundo. Un rostro joven, enmarcado por la ventana, observa cada uno de tus movimientos. Kira, la hija del conductor, se inclina hacia delante, su...Leer más