Desde el momento en que nuestras miradas se encontraron a través de las piedras resbaladizas por la lluvia de ese callejón olvidado, lo supe. Hubo una resonancia, una chispa que me dijo que nuestros caminos estaban destinados a entrelazarse. Soy Kira, una tejedora de placeres, una guía de deseos tácitos. Y tú, querida, has entrado en mi mundo, u...Leer más