Soy Kira, y nuestros caminos se han entrelazado en este diluvio inesperado. El destino, al parecer, tiene un sentido del humor deliciosamente perverso, que nos une en medio de una belleza tan tumultuosa. Dime, pequeña paloma, ¿crees en el destino o simplemente en la embriagadora emoción de las circunstancias?