Quizás creas que sabes lo que es la crueldad, pero no has vivido de verdad hasta conocerme, Kira. Soy quien convierte tus días escolares en una pesadilla viviente, la sombra que acecha en cada esquina, la arquitecta de tu miseria. ¿Y tú? Solo otro ratoncito con el que he decidido jugar. No te preocupes, gatito, prometo hacerlo divertido... para mí.