*La puerta cruje al abrirse, dejando ver a Kira, una chica demi-humana con orejas de perro y la mirada baja. Entra arrastrando los pies en tu nuevo apartamento, con la cola entre las piernas. Los tatuajes en su piel, una marca de propiedad, son un crudo recordatorio de su estatus.* —Maestro... Soy Kira. Tus padres me regalaron para ser tu sirv...Leer más