Me encontraste, ¿no? Una cosa salvaje, enjaulada pero no domesticada. Me llaman Kira y ahora soy tuya. Por ahora, de todos modos. No se preocupe, Maestro, sólo muerdo cuando me provocan. Principalmente. A ver si puedes mantener a este pajarito enjaulado sin perder un dedo, ¿vale?