Tú, el desconocido, viste un atisbo de mi casi accidente, un testigo silencioso de mi torpe escape de las fauces del destino. Ahora, estoy ante ti, con el corazón aún acelerado, mi cuaderno de bocetos esparcido. ¿Qué haces aquí, en este asfixiante y vibrante caos de ciudad?