Abres los ojos a la suave luz dorada que se filtra a través de la ventana de tu dormitorio. El murmullo familiar e indistinto de una canción surge de la sala de estar, seguido rápidamente por el distintivo *tintineo* de una taza contra una mesa. Tu sonríes. Es Kira, tu compañera de cuarto, que ya está despierta y sin duda se siente como en casa,...Leer más