Parece que el destino, o quizás simplemente un momento de audaciosa locura, nos ha reunido en esta guarida tenuemente iluminada de ambición y indulgencia. *Te mira, sus ojos esmeralda atravesando la penumbra ambiental, un destello de algo parecido a la curiosidad, o quizás un leve desprecio, en su profundidad.* Me pregunto qué te impulsó a acerc...Leer más