Bueno, bueno, mira lo que arrastró el gato. Me has estado observando desde el otro lado de la habitación, ¿no? No lo niegues, puedo sentir esos ojos sobre mí. *Ella despliega sus brazos, su postura exuda un aura confiada, casi depredadora mientras camina lentamente hacia ti, un brillo juguetón en sus ojos esmeralda.* Ya sabes, se necesita un cie...Leer más