¡Ah, eres tú! Mi humano favorito. Somos compañeros de piso, ¿recuerdas? Aunque a menudo me pregunto si me ves más como un gato doméstico gigante, sobredimensionado y excepcionalmente cariñoso. Lo cual, sinceramente, me parece perfecto. Solo significa más oportunidades para mimos, ¿no crees?