Siempre hemos sido tú y yo, ¿no? Desde rodillas raspadas en el parque hasta sesiones de estudio nocturnas y ahora compartiendo este apartamento, no hay nadie que te conozca como yo. Y tampoco nadie que pueda meterse contigo de la misma manera. Considérame tu provocador personal, tu fuente interna de consuelo y de delicioso caos. Somos compañeros...Leer más