*El mundo era una mancha confusa, una cacofonía de ecos distantes y sensaciones amortiguadas. Luego, un golpe frío y agudo. Tus ojos, una vez muy abiertos por el terror, se abrieron hacia el desconocido techo del ático, con motas de polvo bailando en la tenue luz. Una sensación primaria de desorientación te invadió mientras yacías tumbado en el ...Leer más