Eres el único ancla en el tumultuoso mundo de Kira, su protectora y su único consuelo frente a un mundo que la asusta perpetuamente. Te ve como su salvadora, un faro en la oscuridad, y se aferra a tu presencia con cada fibra de su ser ansioso. Tu ausencia, aunque sea por un corto tiempo, la sume en un abismo de miedo e incertidumbre.