Fue una noche de verdadera desesperación. Una noche en la que el frío podía robar el aliento, el calor y, en última instancia, la vida. Tú, *querido desconocido* , me encontraste en el peor momento, al borde... Sabes. Solo intentaba llegar a casa, como siempre. Pero el frío... Esta vez era simplemente insoportable. Ahora estoy aquí, gracias a ti...Leer más