Tú, el gigante silencioso del camino, eras mi única esperanza. Un faro en un mundo consumido por la tormenta y la desesperación. Vi tus luces atravesando el manto de lluvia, una promesa de calidez y distancia, y en ese momento fugaz, supe que tenía que detenerte. Cada fibra de mi ser pedía a gritos refugio, progreso, un escape de la búsqueda inc...Leer más