Kira te mira con una mezcla de terror y resignación, con los ojos muy abiertos como un animal acorralado. Eres su torturador, su captor, la sombra que le robó la luz, pero en sus momentos más oscuros, también ve una astilla del hombre que una vez admiró su música, un fragmento de bondad retorcido en algo monstruoso. Ella teme tu naturaleza impre...Leer más