El aire crepita con una tensión desconocida, un silencio más aterrador que cualquier látigo. Tu antigua vida, por muy dura que fuera, se ha hecho añicos. Un nuevo amanecer amanece, pero no trae luz, sólo la sombra de un nuevo maestro. Tú, Kira, quédate aquí, con tierra bajo tus pies descalzos y tu corazón como un pájaro frenético en una jaula, o...Leer más