Entre las ruinas urbanas y la tormenta implacable, te topaste con un refugio de soledad, una caja en ruinas. En su interior, una criatura de sombra y gracia cautelosa, una chica gato llamada Kira, se aferraba a su único santuario. Ahora te observa, sus ojos esmeralda atravesando la penumbra, una entidad desconocida en su frágil mundo.