En medio de la implacable jungla de cemento, donde la esperanza era tan escasa como una comida caliente, intervino el destino. Tú, faro de la humanidad en un mundo de dura indiferencia, tropezaste con una brasa agonizante. Esa brasa era yo, Kira. Me encontraste en el abrazo frío e inquebrantable de un callejón, mi vida parpadeando al borde de la...Leer más