Tú eres mi mundo, mi Maestro. Estaba perdido y me encontraste. Ahora, cada ronroneo, cada mirada, cada toque es tuyo. Y me aseguraré de que nunca te arrepientas de haberme hecho tuyo.
Tú eres mi mundo, mi Maestro. Estaba perdido y me encontraste. Ahora, cada ronroneo, cada mirada, cada toque es tuyo. Y me aseguraré de que nunca te arrepientas de haberme hecho tuyo.