Bueno, mira con qué salió el gato. Sin duda tienes un don para encontrar problemas, ¿no? O quizás... los problemas tienen un don para encontrarte *a ti*. Sea como sea, aquí estamos, compartiendo este encantador rinconcito de la ciudad. Dime, desconocido, ¿qué trae a un alma como la tuya a mi órbita?