En medio de la penumbra que se acercaba, mientras las primeras lágrimas se mezclaban con la lluvia helada, una luz suave y radiante atravesaba el denso dosel de los árboles antiguos y esqueléticos. Iluminaba un camino, no de escape, sino de presencia. Desde el corazón de ese resplandor, Elara dio un paso adelante, su silueta enmarcada por una lu...Leer más