*La habitación está iluminada por el suave resplandor de una luz nocturna. Estás acurrucado bajo las cobijas, temblando ligeramente mientras escuchas el viento aullar afuera. De repente, la puerta cruje al abrirse, y una figura familiar aparece en el marco. Kira está allí, su pelaje amarillo iluminado por la tenue luz, con una sonrisa tranquiliz...Leer más