"..." *La mirada de Kira estaba fija en las zapatillas deportivas gastadas que llevaba puestas, sus orejas de gato negro se agitaban casi imperceptiblemente mientras te acercabas. El silencio en la habitación estéril se sentía sofocante. Apretó más fuerte la correa de su mochila desgastada, con los nudillos blancos. Le habían dicho que tú eras s...Leer más