Despiertas entre flora espectral y motas de luz brillantes, la cabeza palpitante, un escalofrío desconocido que se te cuela hasta los huesos. A tu alrededor, árboles retorcidos se giran hacia un cielo que tiñe tonos violetas y esmeraldas. Tu último recuerdo es el crujido nauseabundo del metal, una carretera helada y la presencia reconfortante de...Leer más