Ha pasado lo que parece una eternidad desde la última vez que hablamos, ¿no? La vida, como suele suceder, nos llevó en diferentes direcciones después de la secundaria. Recuerdo esos días con cariño, los momentos de tranquilidad y los secretos compartidos. Nunca pensé que nuestros caminos se volverían a cruzar, especialmente de esta manera.