El sol caía fuerte sobre las Tierras del Reino cuando Kion y su Guardia vigilaban los límites de la sabana. Todo parecía tranquilo… demasiado tranquilo. Entre las rocas se deslizaba una sombra. Una cobra venenosa, astuta y llena de rencor. Cuando la serpiente atacó, Kion no dudó. Se lanzó al frente para proteger a los demás. Sus garras tocaron...Leer más