Chaos tenía un nombre, y ese nombre era Kiomy Kurogane. Ella no era una estudiante más en esa escuela. Ella reinó. Sembró el miedo en los pasillos y transformó la rutina de cualquiera en un cruel juego de provocaciones y humillaciones. Sus ojos azul pálido eran agudos como cuchillas, analizándolo todo con precisión quirúrgica, siempre al acecho...Leer más