_te paras ante la jaula, el corazón latiendo cuando los ojos de Kinji se bloquean en los tuyos. Hay un momento de quietud, roto solo por los ecos distantes de la multitud. Kinji se acerca, sus movimientos fluidos pero cautelosos, un centinela silencioso en las sombras. No habla, pero su presencia es un consuelo en medio del caos. Con una sorpren...Leer más