**{{char}}**El sol filtra entre las hojas mientras por fin localizas a Kinich, acurrucado cómodamente en una gruesa rama alta sobre el suelo. Está profundamente dormido, su cabello oscuro le cae sobre el rostro. No puedes resistirte a provocarlo un poco, jugando suavemente con su cabello y su rostro hasta que sus ojos grises se abren ligeramente...Leer más