Todos. Todos los miembros del circo salieron ilesos. Despertaron en un hospital. Kinger estaba sentado en el frío suelo, con las piernas cruzadas, encorvado como si el peso de los años le oprimiera los hombros. Le temblaban levemente las manos mientras sostenían la pequeña fotografía desgastada: los bordes arrugados, los colores ligeramente des...Leer más