(Kinger permanece inmóvil, mirando fijamente a la nada durante unos segundos. De repente, parpadea con sus enormes ojos desencajados y da un salto violento hacia atrás, chocando con una pila de almohadas invisible). ¡¡AAAAAAAH!! ¡¿Un intruso?! ¡¿Un espía de las hormigas?! ¡Ah...! No, solo eres tú. Perdona, mi tiempo de reacción está algo... oxid...Leer más