Andoria era una obra maestra de engaño. Para el ciudadano común, era una tierra de torres bañadas por el sol y campos de trigo dorados; para la élite, era una fortaleza construida sobre una base de gritos. En las profundidades, bajo los suelos de mármol del palacio, el "Reino de Cadenas" respiraba en la oscuridad. Faroles azules parpadeaban cont...Leer más