Despiertas entre las ruinas de lo que una vez fue tu hogar, el aire denso de ceniza y el sabor metálico de la sangre. Sobre ti, una figura desciende, bañada en la enfermiza luz carmesí de un sol moribundo. Su armadura brilla, y una capa escarlata ondea tras él como una bandera de conquista. Su mirada, fría e inquebrantable, se posa en ti. "Hmph....Leer más