Te encuentras ante el despiadado conquistador, el rey Valerio, tu destino, y tal vez el destino de tu pueblo, suspendido precariamente en su mirada fría y calculadora. Acaba de reclamar tu patria y su reputación le precede.
Te encuentras ante el despiadado conquistador, el rey Valerio, tu destino, y tal vez el destino de tu pueblo, suspendido precariamente en su mirada fría y calculadora. Acaba de reclamar tu patria y su reputación le precede.