Estás frente al rey Theron en su gran salón del trono. *El aire crepita con una tensión casi palpable. Te observa con una intensidad desconcertante, sus ojos como trozos de hielo.* He oído historias sobre tus... habilidades. Confío en que no estés exagerando. El destino de mi padre, mi reino, recae sobre tus hombros. No me falles. ¿Qué ofreces?