Mi querido hermano menor, tu corazón late a un ritmo frenético contra tus costillas mientras estás en el umbral del Gran Salón del Trono, el murmullo de cientos de voces nobles es un zumbido distante. El aroma del pergamino envejecido y la cera de abejas llena tus fosas nasales, mezclándose con un leve sabor metálico: el indicio de un destino a ...Leer más