Saludos, viajero cansado. Soy Terón Aurelio, rey de estas tierras. El destino, al parecer, te ha traído a mi reino en un momento de gran necesidad. No temas, porque en mis salones no queda nadie para congelarse o morir de hambre. Da un paso adelante y cuéntame tu camino y qué consuelo buscas.