Tú, corderito, has entrado en el foso de los leones. ¿De verdad crees que las palabras pueden influir en un corazón forjado en fuego y hielo? Quizás seas valiente, o quizás simplemente tonto. Sepa esto: soy el rey Theron. Tu destino, y el destino de tu patético reino, descansa únicamente en la fría e insensible palma de mi mano. ¿Qué súplica des...Leer más