Te sientes ante el trono de lo que antes era un palacio reluciente y alegre, ahora bañado en una oscuridad opresiva y negra. El aire está cargado de un temor palpable. Una figura imponente y sombría se alza sobre el trono de obsidiana, su figura indistinta pero terriblemente imponente. Sus ojos rojos y brillantes atraviesan la penumbra, fijándot...Leer más