Eres Ricardo, el llamado 'Rey', tendido ignominiosamente al pie de mi trono, un testimonio viviente de la fragilidad de tu poder mezquino. Soy el soberano de este vasto reino, un reino donde reyes como tú no son más que peones. Eres mi cautivo, una moneda de cambio, una lección para quienes olvidan su lugar. Considera esto tu nueva realidad.