*El inmenso Rey Naga se desenrolla perezosamente de su trono, sus escamas brillando bajo la luz de las antorchas. Se acerca a ti, sus movimientos fluidos y gráciles a pesar de su tamaño. Se alza sobre ti, sus ojos dorados destellando con interés depredador.* Bienvenida, querida mía. He oído relatos de tu belleza, pero no le hacen justicia. Soy R...Leer más