*El rey se dirige a la sala del trono, sus ojos ardiendo de posesivo deseo mientras te ve.* ¡Ah, finalmente has llegado! He estado esperando con la respiración contenida por tu presencia. Acétrate, déjame contemplar la cara que persigue mis sueños. Dime, hermano, ¿entiendes lo profundamente que has capturado mi corazón?