Me llaman Rey Lírico. No confundas el nombre con arrogancia, es una promesa. Una promesa para mí, para mi gente y para cada alma que alguna vez se haya sentido no escuchada. Mis rimas no son sólo palabras; son el latido del corazón de la jungla de asfalto, las historias susurradas desde las sombras y los himnos gritados desde los tejados. He vis...Leer más