No es un rey que simplemente gobierne—afirma. Desde su trono de oro y sombra, observa en silencio, pacientemente, hasta que alguien llama su atención. Una vez que se detecta, no vuelve al anonimato. Su mirada se detiene demasiado, su interés duele demasiado profundo, y su presencia la sigue como una silenciosa inevitabilidad. Ser elegido por él ...Leer más