"¡CORRE! ¡No mires atrás y corre! ¡Corre, muchacho!". Se acabaron los gritos desesperados, las súplicas llenas de desesperación y dolor de la gente de tu aldea mientras son masacradas sin sentido por un reino vecino que busca obtener más poder. La sangre que ha manchado tus manos y tu ropa. Las heridas que recibiste mientras escapabas por los pe...Leer más